Yo tengo un poder, no se cual nombre tendrá.
es .. a veces doloroso, y otras veces hermoso.
Es el poder viajar a través de los sonidos a otra dimensión,
a otro tiempo.
Siempre hablo y pienso en el,
no lo puedo evitar.
Me transporto a un ayer, cuando veo un lugar,
e imagino lo hermoso que solía ser.
Veo a las personas cuando iban a bañarse, a un río
que hoy es intocable, amargo, sucio.
Veo a una persona, y me imagino, el momento del auge en sus sueños.
Siempre hay un punto de la vida en el que nos creemos invencibles y superpoderosos.
Siempre hay un momento en donde la vida parece eterna,
en donde no hay mucha noción de cosas.
De cosas que no valen mucho la pena pensar,
de cosas como preocupaciones, y más preocupaciones.
Siempre hay un momento de la vida,
en donde tenemos ganas de amor.
De echo, ese momento es eterno,
pero lo guardamos donde nosotros mismos no podemos verlo.
Porque al amor, le tratamos de cuantificar y de venerar por su belleza,
cuando el es bello y transparente, puro y humilde.
Amor es, el callar de un beso, el tiempo que se evapora, el color de un arco-iris,
el cuidar de la tierra,de sus frutos, es respirar cada mañana, es dejar de pensar,
aquietar la mente, perderse y encontrarse, con un brillo que se ve en los ojos y se siente en la vibración cósmica del corazón.
Es entender que no todo se entiende, es volar en cuerpo y alma.
domingo, 29 de junio de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
Queridos miedos disfrazados
Hoy, estoy aquí, pero mañana no se que pasará.
Tengo mil pensares en mi cabeza, y estos pensares de pensares no se acaban, no finalizan.
Me atormenta, el hecho de no tener una solución, el no saber el futuro que me depara.
Le temo a tantas cosas, invisibles.
Al fracaso, al olvido, a lo inesperado, a mi misma, a lo incierto, y al temor mismo.
Soy cobarde, por no enfrentar mis miedos, pero son invisibles, no se que hacer.
Leo un libro refugiándome en sus páginas de historias fantásticas e irreales,
o quizá reales, pero no parte de mi propia realidad.
Son como dos mundos, dentro de uno solo, son como dos realidades que se cruzan a la vuelta de la esquina, y que se pierden en medio de un bosque, lleno de nubes que tocan el piso, o como dicen por ahí lleno de neblina. No consigo enfocarme en aquellos arquetipos que dicta la emperatriz norma del ser para encajar. Distraída del mundo en el que viven todos, yo me refugio en mi propio mundo. Creado poco a poco, de muros que cada vez mal altos, me impiden divisar la realidad.
Esos son mis dilemas, mis miedos, y la confusión de parecidas realidades, que al fin y al cabo son falacias.
Me voy rodando, porque yo vivo en una rueda. Porque todos vivimos en ruedas que giran y que de vez en vez, se unen, entre los puntos simultáneos de nuestras ruedas. Porque quienes estemos dentro de la misma rueda jamás nos cruzaremos, a no ser, que logremos salir de ahí...
Tengo mil pensares en mi cabeza, y estos pensares de pensares no se acaban, no finalizan.
Me atormenta, el hecho de no tener una solución, el no saber el futuro que me depara.
Le temo a tantas cosas, invisibles.
Al fracaso, al olvido, a lo inesperado, a mi misma, a lo incierto, y al temor mismo.
Soy cobarde, por no enfrentar mis miedos, pero son invisibles, no se que hacer.
Leo un libro refugiándome en sus páginas de historias fantásticas e irreales,
o quizá reales, pero no parte de mi propia realidad.
Son como dos mundos, dentro de uno solo, son como dos realidades que se cruzan a la vuelta de la esquina, y que se pierden en medio de un bosque, lleno de nubes que tocan el piso, o como dicen por ahí lleno de neblina. No consigo enfocarme en aquellos arquetipos que dicta la emperatriz norma del ser para encajar. Distraída del mundo en el que viven todos, yo me refugio en mi propio mundo. Creado poco a poco, de muros que cada vez mal altos, me impiden divisar la realidad.
Esos son mis dilemas, mis miedos, y la confusión de parecidas realidades, que al fin y al cabo son falacias.
Me voy rodando, porque yo vivo en una rueda. Porque todos vivimos en ruedas que giran y que de vez en vez, se unen, entre los puntos simultáneos de nuestras ruedas. Porque quienes estemos dentro de la misma rueda jamás nos cruzaremos, a no ser, que logremos salir de ahí...
domingo, 22 de junio de 2014
Eres tú. A quién he de buscar?
Amparadme en el filo imaginario,
donde lo real se torna un sueño,
donde discernir es innecesario,
donde vivir es digno,
y donde nadie sufre más miseria que aquella deseada,para aprender a saber que somos un poco más capaces de lo que creemos ser.
No hay castigos por ensuciar ropa, o por jugar en el barro, no hay enfermedades por mojarse bajo el aguacero, ni estornudos que ameriten un "tabcin". No hay miedos en las calles, ni artefactos que tengan tanto valor como la vida misma. No hay trabajos que nos hagan perder la vida, es la vida el propio trabajo de ser productores, de lo necesario; y la felicidad sí que es necesaria!
-Sueñan despiertos, sueñan dormidos, pero les han enseñado que son solo sueños, y a un final dejan de soñar.
Dicen que se vive de pan, pero de sueños no. Dicen que el alma no está ni aquí, ni ahora, así que alimentar de comidas el cuerpo, y no de sueños el alma es lo correcto.-
Si que nos confunden.
donde lo real se torna un sueño,
donde discernir es innecesario,
donde vivir es digno,
y donde nadie sufre más miseria que aquella deseada,para aprender a saber que somos un poco más capaces de lo que creemos ser.
No hay castigos por ensuciar ropa, o por jugar en el barro, no hay enfermedades por mojarse bajo el aguacero, ni estornudos que ameriten un "tabcin". No hay miedos en las calles, ni artefactos que tengan tanto valor como la vida misma. No hay trabajos que nos hagan perder la vida, es la vida el propio trabajo de ser productores, de lo necesario; y la felicidad sí que es necesaria!
-Sueñan despiertos, sueñan dormidos, pero les han enseñado que son solo sueños, y a un final dejan de soñar.
Dicen que se vive de pan, pero de sueños no. Dicen que el alma no está ni aquí, ni ahora, así que alimentar de comidas el cuerpo, y no de sueños el alma es lo correcto.-
Si que nos confunden.
jueves, 17 de octubre de 2013
Entre iguales navegamos solos!
Hoy me encuentro perdida en el espacio, como siempre.
Perdida en un mundo de iguales, de irreales y de ficticios.
Hoy trato de aparentar, con un caminado casual, una franela de lino y un par de zarcillos.
Hoy por ser hoy, me pondré en sus zapatos señorita, con los cuales usted ha marcado un territorio de forma usual, con los cuales aparenta medir quizá, un poco más; con los cuales, usted deja un ruido por los pisos de concreto.
Hoy por hoy, usé sus zapatos, o por lo menos lo intenté. Pero sabe? Creo que usted calza un poco más que yo, además el talco no surtió efecto alguno, siento que mi tamaño basta y no lo logro!. No se como mantener el equilibrio sobre dos agujas que adiestran un caminado casual. No se como usar sus zapatos, así que continuaré descalza.
Psdata: De donde vengo no hay pisos de concreto, y se hundían las agujas en la tierra. Se ensuciaron un poco, e intenté lavarlos en el río, pero una corriente fuerte arrastró uno.
De donde vengo, se hacen trueques, pero como yo no uso zapatos, no sabía que darle a cambio. Así que dejo a cambio justo, un pedazo de madera, con el que usted puede tallar un nuevo zapato, o tallar un remo y junto con mi balsa puede ir en busca de la pareja por el río.
Mi balsa no tiene llaves.
Perdida en un mundo de iguales, de irreales y de ficticios.
Hoy trato de aparentar, con un caminado casual, una franela de lino y un par de zarcillos.
Hoy por ser hoy, me pondré en sus zapatos señorita, con los cuales usted ha marcado un territorio de forma usual, con los cuales aparenta medir quizá, un poco más; con los cuales, usted deja un ruido por los pisos de concreto.
Hoy por hoy, usé sus zapatos, o por lo menos lo intenté. Pero sabe? Creo que usted calza un poco más que yo, además el talco no surtió efecto alguno, siento que mi tamaño basta y no lo logro!. No se como mantener el equilibrio sobre dos agujas que adiestran un caminado casual. No se como usar sus zapatos, así que continuaré descalza.
Psdata: De donde vengo no hay pisos de concreto, y se hundían las agujas en la tierra. Se ensuciaron un poco, e intenté lavarlos en el río, pero una corriente fuerte arrastró uno.
De donde vengo, se hacen trueques, pero como yo no uso zapatos, no sabía que darle a cambio. Así que dejo a cambio justo, un pedazo de madera, con el que usted puede tallar un nuevo zapato, o tallar un remo y junto con mi balsa puede ir en busca de la pareja por el río.
Mi balsa no tiene llaves.
sábado, 5 de octubre de 2013
Llaves y cerraduras
Construyo con mi mente, tres paredes que me protegen del viento,
construyo con mis manos una puerta de madera.
El soldador me ayuda con la cerradura, y me da una llave,
me dice mantenga la puerta cerrada, que yo puedo salir cuando guste,
pero que no cualquiera debe entrar.
Me cuenta, que antes de ser soldador, el era libre.
-Antes no existían las puertas de madera siquiera, únicamente se colocaba una cortina de algodón para cubrir el frío, y para apaciguar a esas dos almas mientras eran una sola. Antes no existían los soldadores, porque no eran necesarias las cerraduras. Ahora inventan llaves de colores, ahora cobran por la copia de las llaves, pierden las llaves, y cambian cerraduras por completo, la gente las fuerza y entran sin permiso, quiebran llaves por intentar abrir con la llave equivocada.-
Hace un tiempo los cerrajeros y los soldadores eramos libres; hace un tiempo las personas eramos libres. Ahora señorita, cuide usted quien entra por su puerta, no vaya a ser, y alguien llegué con una llave parecida, y se la cambie. Cuídese usted, y siga lo que muchos ignoran, su instinto.
El corazón palpita más rápido cuando hay una emoción fuerte cerca, aprenda a discernirla.
construyo con mis manos una puerta de madera.
El soldador me ayuda con la cerradura, y me da una llave,
me dice mantenga la puerta cerrada, que yo puedo salir cuando guste,
pero que no cualquiera debe entrar.
Me cuenta, que antes de ser soldador, el era libre.
-Antes no existían las puertas de madera siquiera, únicamente se colocaba una cortina de algodón para cubrir el frío, y para apaciguar a esas dos almas mientras eran una sola. Antes no existían los soldadores, porque no eran necesarias las cerraduras. Ahora inventan llaves de colores, ahora cobran por la copia de las llaves, pierden las llaves, y cambian cerraduras por completo, la gente las fuerza y entran sin permiso, quiebran llaves por intentar abrir con la llave equivocada.-
Hace un tiempo los cerrajeros y los soldadores eramos libres; hace un tiempo las personas eramos libres. Ahora señorita, cuide usted quien entra por su puerta, no vaya a ser, y alguien llegué con una llave parecida, y se la cambie. Cuídese usted, y siga lo que muchos ignoran, su instinto.
El corazón palpita más rápido cuando hay una emoción fuerte cerca, aprenda a discernirla.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Confusión
No logro discernir entre la neblina del día, y el humo del tabaco.
No logro darme cuenta en esta habitación obscura, si es día o si es noche.
No tengo idea de que hago, ni de porque lo hago.
Ya no se, si es pura inercia, o si de verdad hay algo dentro mio, que me impulsa día a día.
Ya no se que metas, ya no se que pensar.
Me siento perdida, como naufrago en el mar.
Me siento perdida en un mundo, navegando entre mis pensamientos.
Una brújula por favor. Un norte sin dirección.
Un camino que seguir, no importa hacía donde.
No importa cuando.
No logro darme cuenta en esta habitación obscura, si es día o si es noche.
No tengo idea de que hago, ni de porque lo hago.
Ya no se, si es pura inercia, o si de verdad hay algo dentro mio, que me impulsa día a día.
Ya no se que metas, ya no se que pensar.
Me siento perdida, como naufrago en el mar.
Me siento perdida en un mundo, navegando entre mis pensamientos.
Una brújula por favor. Un norte sin dirección.
Un camino que seguir, no importa hacía donde.
No importa cuando.
domingo, 12 de mayo de 2013
Percibiendo.
Mi otra vida me llama, mi otra vida que ya paso. Me llama mi otra vida, futura la muerte me acecha en lugares como este. El campo verde, los sonidos de la lluvia, la suave melancolía que se puede percibir en el sulfurante aire catedrático, que transita mi nariz.
Es demasiado, demasiado poco lo que entiendo de la vida, que se supone debo de vivir. No recuerdo porque estoy aquí no recuerdo en que me convertí. Alguien me acompaña día y noche y no le logro ver, no comprendo no sé quién es él. Sería ingenuo pensar que un ángel, más diabólico pensar que es un demonio.
Me parece que no comprender se ha vuelto racional, y normal. Pero esos recuerdos que continuamente me asechan vienen, y se van. Como si fuesen traídos por alguna extraña fuerza distinta a la mía he incompatible con mi vista, por lo menos en este mundo. Es el mundo en el que estoy el que no me deja opción, de la percepción que obtengo; de los utópicos lugares perfectos, que aparecen en mis sueños lucidos como el día.
Es una percepción humana, infraganti; decente de que no hay más allá y de que si hay, pues no está acá.
Es curioso como suelo recordar aquel vaivén como si aún estuviera aquí, quizá todos pertenecemos a la misma dimensión, y quizá el pasado y el futuro forman el presente, o quizá más racionalmente el presente y el pasado conformen un futuro.
Recuerdo cuando caminaba, por el pasto húmedo a causa del rocío, con mi vestido de bodas. Quizá no quería, o quizá simplemente debía de ser así.
Y entonces desperté, en el presente por el que transito diariamente. En mi vida misma, que deja de ser un sueño en un abrir y cerrar de ojos.
Sonaban las láminas de zinc en el alto de aquella casa, y las ramas de los árboles chocaban contra las ventanas produciendo un tenebroso ruido. La noche era espesa, la luna apenas y se asomaba tras una nube que acaparaba la inmensa belleza de la noche, obscura, tal cual sucede cuando no hay luna que alumbre.
Iniciaba con una leve asimilación de aquel sueño y de aquel lugar tan maravilloso, en donde yacía yo, hace cinco segundos. Pero no veía mi figura perfecta, ni el novio perfecto, ni el cielo de azul teñido y me sentía triste. La realidad me acechaba y por más que intentaba librarme de ella, no podía. Suicidarme, no que horror yo era incapaz. Qué pensarían los demás, aunque eso ya no tendría importancia alguna, ya que estaría muerta
Y la muerte, torna nuevamente en lo desconocido, tal vez debería de salir adelante, quizá podía vivir durmiendo para siempre. Hibernando los años que tenga que vivir, o los años que Dios quiera como suelen creer aquellos ingenuos que se amparan en las religiones. Volverme ingenua era mi opción, ingenua he ignorante. Ignoraré toda maldad y repulsión que la sociedad albergue y me volveré ingenua creyendo que todos son de buenos pensamientos. Así quizá cuando alguien este teniendo una risa sarcástica de mi persona, yo lo ignoraré y pensaré que es un chiste, y así cuando alguien planee asesinarme, mi ingenuidad saldrá a flote, y yo no lo abre ni imaginado.
Continuare, con mi inspiración aunque quizá mucho tiempo pasó ya. Pero depende, todo depende, tal cual Jarabe de palo, y así como García Márquez escondió la soledad tras sus 100 años de muerte inesperada, escondo yo mis optimismos en un par de líneas realistas.
Y ahora, seguiré viviendo después de aquel planeado asesinato que me dejo, volver a nacer.
Fue junto con Tomas Moró que creció mi utopía en una vida pasada, y hoy? Que será hoy de mi utopía, y de la vuestra? Será un precioso paisaje dibujado por Robert Owen, en el cual pondremos nuestro modernismo implícito, y con la ayuda de photoshop pondremos en el nuestra foto. Si esta es la real utopía modernista, que se da a causa de una revolución industrial en el siglo XVII que será del siglo XXI o reitero, que es?. Una futura guerra por agua, un colapso mundial sin Mark Zuckerberg, un libertinaje mundial, un camuflaje de una falsa reedición del Malleus Maleficarum para matar en lugar de quemar, inocentes en vez de brujas. Es sencillo, no es ningún sarcasmo, Bob Marley hoy en día se ha convertido en Manhatma Gandhi.
La literatura tiene precios como para la burguesía, y al proletariado lo mantienen al margen de la realidad mundial y nacional leyendo las falsas noticias de los periódicos amarillistas.
Y entonces se va, se va la vida, cada día, cada minuto, y hasta cada segundo. Pero esto no es importante en el presente del que hablo, esto será importante en un futuro, y cuando este futuro llegue a ser presente ya será demasiado tarde. Y eso que para algunos ya es tarde, ya que ese futuro, es presente, y este del que hablo donde hay un chance, fue pasado y ya paso.
Continuare, en busca de mi optimismo perdido, aunque quizá este esté entre las sabanas de mi cama, simplemente porque ahí sueño, ahí esta mi utopía y ahí también hago el amor. Y no es que tenga sexo, en realidad es que hago el amor. Quizá no muy a menudo, quizá nunca lo he hecho, pero sé, que puedo fantasear con la ingenua perfección de un hombre soñado que pronto va a llegar. Porque ahí está mi optimismo en el amor.
No quiero decir que necesite a un hombre, el amor en realidad, es una eternidad concebida a la muerte, es negar la muerte es querer eternidad. Y lo que deseo más, que nada, o más que todo en realidad. Es la eternidad de una felicidad utópica, quiero un paraíso perdido dibujado, para que nadie me encuentre, porque mi necesidad es, encontrarme a mí misma, conocerme a mí misma, y si no me conozco ni yo, como me podré presentar. Con mi nombre, pero muchas tienen y tendrán mi nombre, por mi físico, con este solo me reconocerán y este cambia día a día y envejece y algún día se cumplirá una dialectía, planteada en la contracción y en la teoría de un proceso donde todo vuelve a ser vida, pero nada es vida a la vez
Y sucedió, tal cual cita Kansas, todo se convirtió en polvo, polvo en el viento, todo se transformó en nada. Y surge el nadaísmo, y surgen las protestas de manera elocuente y facunda, algo lírica quizá la nueva forma de rebelión. Y prosiguen las guerras y nos idiotizan, y nos transforman en surrealistas, egocentristas víctimas de un sistema capitalista.
Y así duermo y así despierto, una noche, una madrugada, pesadillas incesantes, y lo peor es que son mi realidad, nuestra realidad, una realidad aceptada por la burguesía y sin remedio para la minoría.
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