Se equivocaron también al decir que cada persona era un mundo...
Cada quién es un universo, lleno de galaxias, planetas inexplorados, estrellas fugaces, meteoros, colores exorbitantes, incendios, agujeros negros, animales extraños, mares infinitos y Dioses diferentes.
De vez en cuando surgen de los mares inundaciones que nos ahogan, de vez en cuando se descontrolan los fuegos y emanan incendios, cada cierto tiempo cae un meteorito golpeandonos en el estómago; y cada día probablemente surgen animales. Unas veces como el tigre, feroces atacamos a los problemas que nos acechan. Otras como el lobo, en manada caminamos y llegamos muy lejos. Quizá también como el perro, decidimos ser fieles pese a que nos hayan herido.
Cada día también, surgen Dioses, que renacen de las cenizas, de aquellos incendios, que la inundación apagó.
¡Muchas veces seré yo misma quien me he de salvar de ser otra, que no sea yo!
Porque los he visto, he visto que hay quienes nunca han sido. Hay quienes con una máscara permanente ocultan su esencia de ellos mismos. Hay quienes olvidan el universo que tienen dentro, situándose únicamente en un desierto. Han olvidado el camino hacia el oasis, han olvidado que tiene alas y que pueden alzar vuelo.
No hay que temer , porque hay mucho más que edificios, calles y carros dentro nuestro. No hay que temer, porque hay mucho más dentro nuestro, de todo lo que hubo una vez por fuera.
domingo, 8 de mayo de 2016
viernes, 8 de mayo de 2015
¿Por qué quiero viajar?
A veces me pregunto, ¿será el camino correcto?, ¿será un
deseo pasajero? o ¿será un simple capricho?. Pero conforme pasan los días y
los años descubro que el deseo no se agota, que más bien aumenta, que detrás de
cada experiencia de viajes, se encuentran entre sí, partes de mí que no se
conocían.
Conforme vivo mi vida universitaria y cotidiana, descubro
que en la teoría no se logrará jamás aprender todo lo que en la práctica se
logra, descubro que nos hablan de libertad y de ser en el mundo en un momento
presente, pero que dentro de las paredes, sin un contacto con la naturaleza, con
una preocupación académica, con niveles elevados de estrés y de ansiedad, no
vamos a lograr ser felices.
Desde pequeña tengo un sentimiento, no sé ¿qué será?, pero siento que debo de irme, irme del lugar en donde estoy, irme porque hay mucho que aprender, mucho que descubrir, mucho que caminar, y que
transformar. A muchas personas estos cambios les asustan, porque al vivir
girando en círculos, cada vuelta será lo mismo, estando en nuestra zona de
confort no hay nada que se salga de control, no hay nada desconocido, y por
tanto no hay nada temido.
Las pocas veces que me siento a leer el periódico y me
entero de las situaciones lamentables, guerras, injusticias, que suceden en
muchas partes del mundo, me dan ganas de hacer algo, de ayudar, y me molesta el
sentirme impotente ante todas las situaciones que ocurren. Una persona no va a
cambiar el mundo, pero me gustaría poder hacer algo. Y muchas veces no hacemos
nada, porqué no nos afecta lo que sucede. Si empezamos a conocer los lugares y
las personas, vamos a darnos cuenta de que formamos parte de una inmensidad, y vamos
a vivenciar lo que sucede, e incluso conocer aquello que callan los medios de
comunicación.
Debe de existir una fuerza interna que nos mueva. Si no nos
preocupamos, si no somos empáticos, si no nos afecta lo que ocurre, esta fuerza
interna jamás nos moverá. El movimiento crea cambio, y el cambio transforma de
una u otra forma a las personas. Promover la educación ambiental, los valores,
las ganas de querer vivir una vida feliz y diferente, son parte de lo que yo
hallo en el viaje de la vida.
Yo no sé si estoy loca, encaprichada, ansiosa, o cansada de
ver un mundo como el nuestro, pero sé que me tengo que ir! No sé dónde, ni
cuándo, ni por cuanto, ni para qué, en realidad no sé nada, solo pretendo
seguir las corazonadas que quizá me lleven a transformarme, porqué como dicen, ¿cómo
pretender cambiar el mundo, sin poderse cambiar a una misma primero?.
miércoles, 22 de octubre de 2014
Emociones en torrente
Siento tanto, tanto que no se como sentirlo.
Quiero ser, sin saber siquiera lo que soy.
Voy caminando, sin saber mi dirección.
Mi brújula se ha roto y el cielo está nublado.
Respiro por inercia, y vivo porque respiro.
Lugares de lugares, sin saber quién ha estado en ellos.
Corazones y acertijos sin resolver, en proceso, ¡claro!
Un esfuerzo sobre-humano por decidir mi contraria opinión.
¿Lo que quiero y lo que debo?, lo que debo, ¡me importa un bledo!
Cambios que transforman, algo que ¡no sé!
Quiero ser, sin saber siquiera lo que soy.
Voy caminando, sin saber mi dirección.
Mi brújula se ha roto y el cielo está nublado.
Respiro por inercia, y vivo porque respiro.
Lugares de lugares, sin saber quién ha estado en ellos.
Corazones y acertijos sin resolver, en proceso, ¡claro!
Un esfuerzo sobre-humano por decidir mi contraria opinión.
¿Lo que quiero y lo que debo?, lo que debo, ¡me importa un bledo!
Cambios que transforman, algo que ¡no sé!
miércoles, 10 de septiembre de 2014
La luz de mi alcoba ya no enciende, las paredes son comidas por las termitas, mi mejor amiga ya no es la mejor, y yo ya no soy la misma. Me trato de explicar, que ha pasado, pero no creo poder sintetizar los hechos en un discurso, explicando el porque ya no río por lo mismo.
Tampoco creo que la luz de mi alcoba se pueda reparar, hay cosas que tienen un tiempo definido de luz propia y la mejor solución sería cambiarla por una nueva. Sin embargo, un foco no es mala idea, para quien solo quiere ver hacía donde su linterna alumbra.
Yo no me siento tan diferente, sin embargo lo que pienso ha cambiado un poco, y lo que hago también. Tal vez sea la luz propia, se que esta ahí, d eso no tengo duda, pero ahora tal vez ella ha decidido alumbrar nuevos caminos, un nuevo norte.
Tampoco creo que la luz de mi alcoba se pueda reparar, hay cosas que tienen un tiempo definido de luz propia y la mejor solución sería cambiarla por una nueva. Sin embargo, un foco no es mala idea, para quien solo quiere ver hacía donde su linterna alumbra.
Yo no me siento tan diferente, sin embargo lo que pienso ha cambiado un poco, y lo que hago también. Tal vez sea la luz propia, se que esta ahí, d eso no tengo duda, pero ahora tal vez ella ha decidido alumbrar nuevos caminos, un nuevo norte.
domingo, 29 de junio de 2014
Superpoderes
Yo tengo un poder, no se cual nombre tendrá.
es .. a veces doloroso, y otras veces hermoso.
Es el poder viajar a través de los sonidos a otra dimensión,
a otro tiempo.
Siempre hablo y pienso en el,
no lo puedo evitar.
Me transporto a un ayer, cuando veo un lugar,
e imagino lo hermoso que solía ser.
Veo a las personas cuando iban a bañarse, a un río
que hoy es intocable, amargo, sucio.
Veo a una persona, y me imagino, el momento del auge en sus sueños.
Siempre hay un punto de la vida en el que nos creemos invencibles y superpoderosos.
Siempre hay un momento en donde la vida parece eterna,
en donde no hay mucha noción de cosas.
De cosas que no valen mucho la pena pensar,
de cosas como preocupaciones, y más preocupaciones.
Siempre hay un momento de la vida,
en donde tenemos ganas de amor.
De echo, ese momento es eterno,
pero lo guardamos donde nosotros mismos no podemos verlo.
Porque al amor, le tratamos de cuantificar y de venerar por su belleza,
cuando el es bello y transparente, puro y humilde.
Amor es, el callar de un beso, el tiempo que se evapora, el color de un arco-iris,
el cuidar de la tierra,de sus frutos, es respirar cada mañana, es dejar de pensar,
aquietar la mente, perderse y encontrarse, con un brillo que se ve en los ojos y se siente en la vibración cósmica del corazón.
Es entender que no todo se entiende, es volar en cuerpo y alma.
es .. a veces doloroso, y otras veces hermoso.
Es el poder viajar a través de los sonidos a otra dimensión,
a otro tiempo.
Siempre hablo y pienso en el,
no lo puedo evitar.
Me transporto a un ayer, cuando veo un lugar,
e imagino lo hermoso que solía ser.
Veo a las personas cuando iban a bañarse, a un río
que hoy es intocable, amargo, sucio.
Veo a una persona, y me imagino, el momento del auge en sus sueños.
Siempre hay un punto de la vida en el que nos creemos invencibles y superpoderosos.
Siempre hay un momento en donde la vida parece eterna,
en donde no hay mucha noción de cosas.
De cosas que no valen mucho la pena pensar,
de cosas como preocupaciones, y más preocupaciones.
Siempre hay un momento de la vida,
en donde tenemos ganas de amor.
De echo, ese momento es eterno,
pero lo guardamos donde nosotros mismos no podemos verlo.
Porque al amor, le tratamos de cuantificar y de venerar por su belleza,
cuando el es bello y transparente, puro y humilde.
Amor es, el callar de un beso, el tiempo que se evapora, el color de un arco-iris,
el cuidar de la tierra,de sus frutos, es respirar cada mañana, es dejar de pensar,
aquietar la mente, perderse y encontrarse, con un brillo que se ve en los ojos y se siente en la vibración cósmica del corazón.
Es entender que no todo se entiende, es volar en cuerpo y alma.
lunes, 23 de junio de 2014
Queridos miedos disfrazados
Hoy, estoy aquí, pero mañana no se que pasará.
Tengo mil pensares en mi cabeza, y estos pensares de pensares no se acaban, no finalizan.
Me atormenta, el hecho de no tener una solución, el no saber el futuro que me depara.
Le temo a tantas cosas, invisibles.
Al fracaso, al olvido, a lo inesperado, a mi misma, a lo incierto, y al temor mismo.
Soy cobarde, por no enfrentar mis miedos, pero son invisibles, no se que hacer.
Leo un libro refugiándome en sus páginas de historias fantásticas e irreales,
o quizá reales, pero no parte de mi propia realidad.
Son como dos mundos, dentro de uno solo, son como dos realidades que se cruzan a la vuelta de la esquina, y que se pierden en medio de un bosque, lleno de nubes que tocan el piso, o como dicen por ahí lleno de neblina. No consigo enfocarme en aquellos arquetipos que dicta la emperatriz norma del ser para encajar. Distraída del mundo en el que viven todos, yo me refugio en mi propio mundo. Creado poco a poco, de muros que cada vez mal altos, me impiden divisar la realidad.
Esos son mis dilemas, mis miedos, y la confusión de parecidas realidades, que al fin y al cabo son falacias.
Me voy rodando, porque yo vivo en una rueda. Porque todos vivimos en ruedas que giran y que de vez en vez, se unen, entre los puntos simultáneos de nuestras ruedas. Porque quienes estemos dentro de la misma rueda jamás nos cruzaremos, a no ser, que logremos salir de ahí...
Tengo mil pensares en mi cabeza, y estos pensares de pensares no se acaban, no finalizan.
Me atormenta, el hecho de no tener una solución, el no saber el futuro que me depara.
Le temo a tantas cosas, invisibles.
Al fracaso, al olvido, a lo inesperado, a mi misma, a lo incierto, y al temor mismo.
Soy cobarde, por no enfrentar mis miedos, pero son invisibles, no se que hacer.
Leo un libro refugiándome en sus páginas de historias fantásticas e irreales,
o quizá reales, pero no parte de mi propia realidad.
Son como dos mundos, dentro de uno solo, son como dos realidades que se cruzan a la vuelta de la esquina, y que se pierden en medio de un bosque, lleno de nubes que tocan el piso, o como dicen por ahí lleno de neblina. No consigo enfocarme en aquellos arquetipos que dicta la emperatriz norma del ser para encajar. Distraída del mundo en el que viven todos, yo me refugio en mi propio mundo. Creado poco a poco, de muros que cada vez mal altos, me impiden divisar la realidad.
Esos son mis dilemas, mis miedos, y la confusión de parecidas realidades, que al fin y al cabo son falacias.
Me voy rodando, porque yo vivo en una rueda. Porque todos vivimos en ruedas que giran y que de vez en vez, se unen, entre los puntos simultáneos de nuestras ruedas. Porque quienes estemos dentro de la misma rueda jamás nos cruzaremos, a no ser, que logremos salir de ahí...
domingo, 22 de junio de 2014
Eres tú. A quién he de buscar?
Amparadme en el filo imaginario,
donde lo real se torna un sueño,
donde discernir es innecesario,
donde vivir es digno,
y donde nadie sufre más miseria que aquella deseada,para aprender a saber que somos un poco más capaces de lo que creemos ser.
No hay castigos por ensuciar ropa, o por jugar en el barro, no hay enfermedades por mojarse bajo el aguacero, ni estornudos que ameriten un "tabcin". No hay miedos en las calles, ni artefactos que tengan tanto valor como la vida misma. No hay trabajos que nos hagan perder la vida, es la vida el propio trabajo de ser productores, de lo necesario; y la felicidad sí que es necesaria!
-Sueñan despiertos, sueñan dormidos, pero les han enseñado que son solo sueños, y a un final dejan de soñar.
Dicen que se vive de pan, pero de sueños no. Dicen que el alma no está ni aquí, ni ahora, así que alimentar de comidas el cuerpo, y no de sueños el alma es lo correcto.-
Si que nos confunden.
donde lo real se torna un sueño,
donde discernir es innecesario,
donde vivir es digno,
y donde nadie sufre más miseria que aquella deseada,para aprender a saber que somos un poco más capaces de lo que creemos ser.
No hay castigos por ensuciar ropa, o por jugar en el barro, no hay enfermedades por mojarse bajo el aguacero, ni estornudos que ameriten un "tabcin". No hay miedos en las calles, ni artefactos que tengan tanto valor como la vida misma. No hay trabajos que nos hagan perder la vida, es la vida el propio trabajo de ser productores, de lo necesario; y la felicidad sí que es necesaria!
-Sueñan despiertos, sueñan dormidos, pero les han enseñado que son solo sueños, y a un final dejan de soñar.
Dicen que se vive de pan, pero de sueños no. Dicen que el alma no está ni aquí, ni ahora, así que alimentar de comidas el cuerpo, y no de sueños el alma es lo correcto.-
Si que nos confunden.
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